FANDOM


En construcción.

Primer día

La bata blanca del psicólogo recién graduado era sacudida por la ligera brisa de la montaña. Su auto no era la gran cosa. La montaña era bastante alta, pero Manouel había ahorrado dinero para comprar el vehículo necesario para llegar al "hospital psiquiátrico", además de que el sitio estaba preparado para que el personal residiese allí. Obviamente, la estructura no fue construida en la cima.

Ingresó por la puerta principal y vio la recepción, la cual era atendida por una bella mujer castaña. Él se acercó a ella, para luego decirle su nombre y decir "M.I., ellos yacen aquí". La fémina le otorgó una llave que sacó de uno de los cajones, y el mayor se dirigió por una puerta de metal algo... deteriorada y descuidada, notándose el oxido que tenía en los bordes y la perillla.

Insertó la llave en la cerradura y se escucharon engranajes moverse, durando unos 4 segundos. La puerta se abrió por sí misma, chirreando un poco. El hombre entró, viendo puramente oscuridad. Y la entrada se cerró fuertemente, quedando sin luz alguna. Empezó a temblar y sudar por el miedo, y por más que corriera, no había salida, sólo se chocaba contra las paredes provocando que su nariz sangrara.

Parecería que se volvería loco, pero se encendieron las luces y sintió una leve tranquilidad, la cual duró poco ya que la habitación se sacudió como si hubiera un terremoto. Descendía. Sentía que iba a vomitar, ya que los aparatos que iluminaban iban apagándose poco a poco.

Otra vez quedó a oscuras, pero el movimiento se detuvo. Después, se abrió una puerta, donde un sujeto que aparentaba tener unos 40-50 años le extendió la mano. Manouel corrió hacia él, dándole la luz y aire fresco en el rostro. Joder, a pesar de haber estado allí unos segundos, le resultó un infierno.

—Bien, está sano.- Comentó el más anciano.

—¿Sano?— Dudó el recién llegado.

—Oh, era una "pequeña prueba" para confirmar que no tuvieras la Mentis Insula. Realmente sentimos que hayas experimentado aquello, pero era necesario.

—Carajo. Pensé que moriría.

—Tranquilo, tranquilo. Yo también pasé lo mismo y te juro que me desmayé.

Después de que a Manouel se le pasase el temor, retomó la compostura y Sevastian le guió por el sitio. Eran unas instalaciones subterráneas que se encargaban de investigar una enfermedad que provocaba que las personas se volvieran muy sensibles a la luz y ruido, además de hacerlos sentir solos y que necesitan de la compañía de otros como ellos (más infectados). En los sitios, hay varias víctimas que son tratadas y conseguir una cura.

Sevastian dejó a Manouel en el piso 1, las habitaciones, cafetería, recreatividad, etcétera. Todo con el fin de mantener al personal, aunque tienen la opción de renunciar y no contar nada de lo que vieron/trabajaron. Él recibiría sus pertenencias en unas horas en su cuarto, y el primer día se lo darían libre para que recorriera y memorizara las instalaciones. En el siguiente, empezaría el trabajo.

Instinto humano

Los días pasaron, no, las semanas... tampoco, los meses. Pasó tanto tiempo allí, que jamás volvió a ver a su familia, pero no es como si quisiese interactuar con ellos. No le hicieron la vida imposible pero tampoco fácil, por lo que tenía un ligero renco a su propia sangre. Bueno, eso no importaba, mejor continuar con el trabajo.

En el tiempo que estuvo allí, trató con pacientes con toda clase de enfermedades mentales. Algunos se suicidaron con cualquier cosa que tenían al alcance, otros fueron transferidos a otro sitio porque empeoraron y algunos, simplemente, nunca se oyó de ellos. Nombres, trastornos e incluso fotos existentes, pero nunca se los vio siquiera en las habitaciones que se les asignó. Pacientes y enfermeras dicen que, a veces, se oyen gritos en la puerta que lleva al supuesto piso 4.

  • Piso 0: Recepción y entrada.
  • Piso 1: Habitaciones del personal.
  • Piso 2: Piso militar. En éste, en caso de fuga masiva de los enfermos, si cierran las puertas y entra en acción el personal de seguridad.
  • Piso 3: Habitaciones de los enfermos.
  • Piso 4: Desconocido.

Manouel, ahora mismo, estaba con uno de los pacientes que se le asignó. ¿Qué padecía? Algo básico pero grave; esquizofrenia.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.